Una vez llegada a España, mi primer viaje y recorrido fue a Alemania – Hamburgo y Francia – Paris. El mejor mes del año, diciembre, viaje a disfrutar de una navidad y recibir el año 2018 con la Torre Eiffel.
Ya había estado fuera de mi país en estas fechas en donde creo que la mayoría de la gente se pone muy sentimental y añora disfrutar en familia, la primera vez que pasé lejos de ellos fue cuando estuve en New York, y esta fue la segunda vez, estaba mucho más lejos. Los viajes nos llenan de muchas cosas, y considero que para la mayoría de viajeros estar en nueva ciudad y experimentar el mundo abre sensaciones nuevas que nos hacen saber que un día tendremos que partir, estaremos lejos, pero aprendemos a dejar parte de nuestro corazón en donde comienza el amor y el amor nunca termina, nuestro hogar.
Hamburgo !! la ciudad de los sueños ..
Una corta visita fue suficiente para enamorarme
de esa ciudad, amé absolutamente todo, sus paisajes, su arquitectura moderna,
los canales, su cultura marinera, la gente de mente abierta y ambiente underground muy cool. Es una ciudad en donde todo puede pasar.
No puedo negar que
el frío casi pudo conmigo, fue muy difícil para ser mi primera vez en un clima
de -4 grados, salir a pasear envuelta en varias capas de ropa como una
verdadera cebolla, las calles pequeñas alumbradas con luces de navidad con
tiendas de artesanías, vino caliente, chocolate caliente, y el hermoso lago BinneAlster,
con esas hermosas vistas, ya no había frío que pudiese conmigo.
Recorrer la zona monumental junto al
ayuntamiento (Rathaus). La palabra que mejor describe
este lugar es imponente. Además, de disfrutar de uno de los
mercadillos navideños (Weihnachtsmarkt en alemán) más bonitos
del norte de Alemania.
Navegar por los canales de Speicherstadt.
Llamada la ciudad almacén y eclarada Patrimonio de
la Humanidad por la UNESCO, este complejo de almacenes, el
más grande del mundo, es uno de los lugares imprescindibles si visitas
Hamburgo. Fueron construidos en ladrillo rojo, entre finales del siglo XIX
y comienzos del XX y en su interior se guardan especias, café, té, tabaco y alfombras orientales. Pasear por los puentes que los unen o recorrer en barco los canales
que los separan, te mete de lleno en una película.
Uno de los mejores lugares que
conocí para una noche de locos ha sido el famoso Reeperbahn, es una calle llena de bares de copas, discotecas para todos
los gustos. Jamás habría pensado que en
este sitio, en lugar de sociabilizar con gente alemana, encontraría increíbles
personas de Turquía.
A partir de este día, estando en Alemania, aprendía más de
Turquía que de la misma ciudad de Hamburgo, y pude comprobar que viajando por el mundo encontramos una puerta abierta de par en par para conocer todas las maravillas que esta vida ofrece. En mi caso en mi camino aparecieron personas con las que sé que puedo contar toda la vida.
El destino es un poco loco y juega con los caminos de las personas, una noche de fiesta, risas, cenas, paseos, hicieron de mi Navidad Turca una de las mejores de toda mi vida
Comentarios recientes